Blog

22 octubre, 2020

Conservación de paelleras pulidas para una mayor duración

 

Una de las consultas que más nos hacen nuestros clientes, es cómo conservar la paella de hierro o pulida, tanto desde su estreno como para almacenarla.
Se sabe que hablamos de un artilugio de cocina que es compacto y muy sufrido, pero que no lo aguanta todo. Hay muchos aspectos, que si no se hacen bien, pueden dañar tu paellera.



¿Cómo podemos cuidar nuestra paella pulida?

Este proceso de conservación, se puede dividir en tres etapas: Mantenimiento antes de usarla, consejos de utilización durante su uso y consejos para su conservación y mantenimiento una vez usada.

Mantenimiento de la paellera pulida antes de usar

Como en todo producto nuevo, nuestras paelleras vienen con una etiqueta pegada en la superficie.



La etiqueta contiene polipropileno removible por lo que resulta fácil de quitar. Una vez la hayamos quitado podremos hervir agua en el recipiente para quitar los restos de barniz antioxidante, se puede añadir un poco de vinagre al agua hirviendo si se considera necesario.



Cuando ya está el agua hervida, se debe lavar con detergente, e, inmediatamente, secarse con cuidado. Si no se va a usar inmediatamente, pasar un papel de cocina con aceite para crear una capa antioxidante.





IMPORTANTE: No dejar secar la paellera al aire libre, ya que a la larga, puede provocar que la pieza se oxide.

Mantenimiento de la paellera durante su uso

Para que nuestra paellera nos dure más, recomendamos que nunca se ponga al fuego mientras está vacía.

Por otro lado, también desaconsejamos el sobrecalentamiento. No dejar la paellera al fuego sin ningún ingrediente dentro. Mantener siempre un control del aceite y el fuego.

Además, recomendamos que con estas piezas, se utilicen utensilios de acero inoxidable y de madera, ya que son capaces de soportar las altas temperaturas que se alcanzan con este tipo de recipientes. En cambio, si utilizamos piezas de plástico, lo más probable es que se sufran deformaciones.

Mantenimiento de la paellera una vez ya utilizadas

Una vez nos hemos comido una deliciosa paella, toca ponerla a remojo con agua (preferiblemente, agua caliente) y detergente lavaplatos, al menos durante una hora. La finalidad de este proceso es reblandecer los restos de comida que se han quedado adheridos a la paella y que, gracias al agua y al jabón, podremos remover más fácilmente.



Si así vemos que tampoco salta del todo la suciedad, podemos utilizar arena para fregar.



Una vez ya lavada, tenemos que secarla inmediatamente. Como bien hemos dicho antes, tenemos que evitar a toda costa, secarlas al aire libre. Secarla con un paño, por todos lados, sin dejar nada de humedad en ella.



Una vez seca, hay que untarla bien de aceite, tanto por arriba como por abajo.



Una vez bien untada, hay que envolverla con papel y guardarla en una bolsa de plástico en un lugar seco.

¿Qué os han parecido nuestras recomendaciones? ¡Déjanoslo en comentarios!